25/7/08

1º dia: Asakusa y Akihabara

09 Octubre

Bueeno, ahora sí llega la hora de empezar las vivencias en tierras niponas.

Después de 11h seguidas de vuelo desde Frankfurt llegamos al aeropuerto de Narita, prefectura de Chiba. Tuvimos que hacer una cola de 1h y pico para pasar los controles de inmigración, y mientras yo soñaba despierta con pisar la calle, ver sus edificios, oler su aroma...lo único que podía ver del exterior era un tramo de autopista por una enorme ventana que estaba bastante alta. Tras pasar la larguíisima cola de inmigración y los controles policiales, nos vamos directos a validar nuestro Japan Rail Pass, sin antes haber rellenado un formulario bastante largo. Después nos dirigimos hasta la estación donde cogeremos el shinkansen hasta Tokyo.




Resulta que los asientos se tenían que reservar en las taquillas al validar el Japan Rail Pass. Pues como no lo sabíamos, subimos al tren y nos sentamos donde nos gustó. Entonces vinieron unos chicos españoles y nos dijeron que los asientos los tenían reservados ellos. Después de la mutua ilusión por encontrarnos 4 españoles en Japón, nos explicaron que los teníamos que haber reservado. Nos sentamos en otros y de nuevo, vinieron los "dueños" de los asientos, hasta que al final tuve que ir en uno que estaba de espaldas al sentido de la marcha, y yo me mareo muchísimo...lo pasé fatal y me mareé mucho, de mientras fui haciendo fotos por la ventanilla a las maravillosas vistas que se podían observar de casas típicas, bosques y edificios. ¡¡Teníamos unas ganas de ver paisajes nipones!! ¡¡desde que habíamos llegado solo habíamos estado bajo tierra!!





Finalmente llegamos a Tokyo. Cogimos en la misma estación el metro que nos llevaría hasta nuestro hotel situado en el antiguo barrio de Asakusa, primero tuvimos que entender como iban las dichosas máquinas que claro, lo ponía todo en japonés. De mientras iba pensando lo diferente que era todo con respecto a España. La gente iba en el metro en silencio, dormida, jugando con el móvil, o simplemente absorta en sus pensamientos. Saqué una foto del metro y aunque parezca mentira, mi vagón iba vacío. Por fin salimos al mundo real, al exterior y no me lo podía creer...después de tantos años de espera, e ilusión por fin estaba allí...¡¡¡EN JAPOOON!!!




Lo primero que vimos al salir del metro fue la enorme escultura que hay en el techo del edificio principal de Asahi Beer, una de las empresas cerveceras más grandes de Japón. No sé si tiene forma de gota de cerveza, de llama o de caca, como he leído por ahí. En todo caso me hizo ilusión verla ya que es bastante conocida y era la primera cosa significativa en Tokyo que veían mis ojos. Hice las fotos de rigor, y tras esto nos dispusimos a buscar nuestro hotel porque íbamos cansados, con todas las maletas cargados hasta los topes, y con muucha hambre.






Perdonad por haber dejado estra entrada asi, sin acabar. En cuanto pueda retomaré las vivencias niponas. Espero recordarlo todo!! que después de dos años...buff!! pero aunque no sea con detalles os intentaré terminar de explicar mi maravilloso viaje y colgar mas fotos!! En otro momento será.